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Contemplación PDF Imprimir E-mail

ImageMaría, ha sido para nosotras las Hijas del Espíritu Santo, la compañera de camino; La M. Anita  quería que sus hijas tuviéramos una devoción especial a esta imagen.

María es prototipo de la vida, Ella es la mujer que sabe lo que es la vida.

Sus manos nos reflejan lo que es.

Te invito a que en una actitud contemplativa la veas de forma nueva.

La mano izquierda es una mano maternal que brinda calor. Es la mano que sostiene al niño, mano protectora. La mano de María atrae hacia sí a Jesús, lo estrecha y lo acerca al corazón. Es ahí en el corazón, donde se descubren los secretos de la vida. Podemos decir que los dos corazones latían al unísono, lo dos al «ritmo de Dios».

Jesús descubría los secretos y los sentimientos de su Madre... y María a su vez captaba los anhelos de su querido Hijo.

La mano de María es una mano que revela delicadeza, fuerza, seguridad, ternura... Esto dio a Jesús la capacidad de ser un hombre seguro de sí mismo, audaz, valiente, sincero, decidido.

¿Como no amparamos nosotras sus hijas bajo la mano protectora de María?

Contemplemos ahora la mano derecha de María. Es una mano que se extiende donando las gracias a cada uno de sus hijos que la mira y le pide con fe. Es una mano abierta dadivosa, sincera.María todo lo que sabe del Hijo nos lo quiere dar a conocer; así como el Hijo nos da a conocer todo lo que sabe del Padre.

María sabe de los secretos de Jesús; nadie mejor que ella puede revelarnos el proyecto que tiene su Hijo para cada uno de nosotros.

Al contemplar esta mano me viene a la mente la figura de Jesús Buen Pastor. María comparte también esta función de Jesús: ella protege, busca, enseña, guía, corrige pero sobre todo deja y acompaña.

Esta es María la mujer de manos siempre acariciadoras llenas de consuelo y de amor. Manos unidas al Hijo, manos que se entrelazan en oración.

Las manos de Jesús son manos suaves de niño, manos que no saben todavía de lo duro de la vida. Manos que sueñan, manos que cantan... Manos que ríen, manos que vibran porque han nacido para recrear. Jesús es el que hace todas las cosas nuevas es Él quien nos invita a tener junto con María su madre una actitud de amor y acogida para cuantos se acercan a nosotros.

Nuestras manos tienen que revelar las mismas acritudes de María y de Jesús el Hijo amado,

Pidámosle a Jesús y a María su madre, nos enseñen desde el corazón a amar, a acoger, a acompañar, a guiar, a perdonar, a trabajar, a brindar perdón, a interceder, a servir.., a ser en una palabra la misma imagen de Cristo Sacerdote Misericordioso y complaciente con el hombre a quien lleva en el corazón.

Última actualización el Martes, 13 de Octubre de 2009 13:12